Dá la impresión de que no eres siempre la misma persona... pero ni parecida.
A veces parece que te hayan absorbido las normas sociales, junto con tu rutina. Entonces pareces una persona súmamente aburrida, siempre hablando superficialmente de tonterias y de...bufff...
Otras veces parece que tuvieras la motivación de tu lado y que haces lo que siempre habías deseado, con entusiasmo. No eres igual, eres diferente, tán diferente que no pareces tú.
Me parece claro cuando te diriges a mí pero núnca estoy segura. Mi autoestima está demasiado despedazada para exponerla una sola vez más. Pero lo haría, lo haría un millón de veces más.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados